
La “pancita cervecera” no existe. Así de simple. El famoso mito se derriba por medio de varios estudios científicos que demuestran que no existe una relación entre el abultamiento de la panza y el consumo de cerveza destaca la Asociación de Productores de Cerveza de Chile (ACECHI).
Según el Doctor Joseph Keul, de la Clínica Universitaria de Friburgo en Alemania, la cerveza no tiene incidencia en el crecimiento de la panza, a su juicio son el tipo de alimentación y el sedentarismo, que acompañan al consumo de este tipo de bebida alcohólica, los que afectan al peso de la persona. De hecho, se ha comprobado que el consumo moderado de cerveza ( 300 cc en hombre y 200 cc en mujeres al día)reduce las grasas en el metabolismo y regula la presión aterial, entre otros casos por su alto poder diurético, es decir, tiene un efecto positivo en la salud.
Vía: http://www.mundocerveza.com/2007/10/14/adios-al-mito/